Cada semana recibo mensajes de dueños de negocio que quieren una página web pero que, en la primera llamada, se dan cuenta de que no tienen claro ni lo que necesitan ni lo que quieren contar. No pasa nada: es normal, tú no te dedicas a esto. Pero cuanto más claro tengas estos puntos antes de pedir presupuesto, más rápido y más ajustado será el proceso, y menos vueltas le daremos los dos.
Esta guía es exactamente lo que reviso yo mismo cuando alguien me escribe pidiendo presupuesto. Si respondes a estas 8 preguntas antes de contactar, en 24h tendrás una propuesta realista, sin sorpresas y sin letra pequeña.
1. ¿Qué quieres que haga tu web exactamente?
No es lo mismo una web que solo tiene que explicar quién eres y cómo contactarte, que una web pensada para generar contactos activamente, o una tienda online que tiene que vender sin que tú estés detrás. Define el objetivo principal en una frase. Todo lo demás (estructura, textos, funcionalidades) se decide a partir de ahí.
2. ¿Quién es tu cliente ideal?
Una web que se dirige a particulares no se escribe ni se diseña igual que una dirigida a otras empresas. Piensa en quién va a leer tu web: qué le preocupa, qué dudas tiene antes de contactar contigo, y qué necesita ver para confiar en ti.
3. ¿Tienes ya textos, o hay que redactarlos?
Este es el punto que más tiempo suele consumir en cualquier proyecto. No hace falta que tengas los textos definitivos, pero sí que sepas si los vas a escribir tú, si los redactamos juntos, o si necesitas que me encargue yo de principio a fin. Cuanto antes se decida esto, antes arranca el proyecto de verdad.
4. ¿Tienes logo, fotos o material gráfico?
Si tienes logo en buena calidad, fotos propias del negocio, del equipo o de tus productos, es una ventaja enorme: la web se siente auténtica desde el primer día. Si no tienes nada todavía, no es un problema, pero es mejor saberlo desde el principio para prever ese trabajo en el presupuesto.
5. ¿Tienes referencias de estilo que te gusten?
No hace falta que sepas de diseño. Basta con que me enseñes 2 o 3 webs (de tu sector o de otro) que te transmitan lo que buscas: serio, cercano, moderno, minimalista… Esto ahorra muchísimas vueltas en la fase de diseño.
6. ¿Cuántas secciones o páginas necesitas realmente?
Muchos negocios piden “una web completa” sin saber que eso puede significar 3 páginas o 15. Piensa en bloques: inicio, sobre nosotros, servicios o productos, casos o testimonios, contacto… y si necesitas blog, área privada, reservas online, etc. Esto es lo que más varía el precio final.
7. ¿Qué canal usan tus clientes para contactarte?
WhatsApp, formulario, teléfono, email… Tu web tiene que facilitar el canal que tus clientes realmente usan, no el que tú prefieras en abstracto. Si la mayoría te escribe por WhatsApp, ese botón tiene que estar siempre visible.
8. ¿Necesitas que la web aparezca en Google desde el principio?
El SEO no se improvisa a última hora. Si te interesa que tu web empiece a posicionar en buscadores (y cada vez más, que aparezca también en respuestas de herramientas de IA como ChatGPT o Gemini), es mejor decirlo desde el presupuesto inicial, porque afecta a cómo se estructuran los contenidos desde el primer día. Si quieres profundizar en los fundamentos técnicos, la guía oficial de introducción al SEO de Google Search Central es una referencia sólida y siempre actualizada.
Con estas respuestas, el presupuesto es mucho más preciso
No necesitas tener las 8 respuestas perfectas ni definitivas. Basta con tener una idea aproximada de cada punto para que, cuando me cuentes tu proyecto, pueda darte un precio cerrado y realista en menos de 24 horas, sin necesidad de reuniones previas ni formularios eternos.
Si quieres, puedes usar esta misma lista como guion: escríbeme contándome brevemente cada punto y directamente empiezo a preparar tu presupuesto.